Pavimentos para cocinas industriales
Por qué una cocina industrial se come el suelo
La grasa caliente
El choque térmico
El tránsito en poco espacio
La limpieza diaria

El suelo no resuelve el resbalón por sí solo
Trabajar alrededor de la maquinaria
Desmontar y volver a montar
Pavimentar alrededor
Aprovechar una reforma de cocina
Canaletas, sumideros y pendientes: por dónde sale todo
Sanidad
En una cocina de colectividad la inspección no viene de una auditoría privada: viene de sanidad, y el suelo entra en la revisión.
Lo que se anota casi siempre: juntas abiertas, esquinas vivas donde no llega la fregona, charcos permanentes, superficie porosa que ha absorbido grasa y ya no se limpia, y el encuentro entre el suelo y la maquinaria fija.
Todo eso se decide al ejecutar el pavimento, no después.
Qué ponemos
En la cocina propiamente dicha —línea caliente, zona de lavado, cuartos fríos— el sistema es poliuretano cemento: es el único que aguanta a la vez grasa caliente, choque térmico y limpieza diaria agresiva, y admite el grado de antideslizamiento que hace falta.
En office, almacén de secos o zonas de paso sin grasa, hay opciones más económicas y no tiene sentido gastar de más.
La ventana de obra
Es lo primero que preguntan y casi siempre lo que decide el proyecto:
- Colegios y universidades — las vacaciones. Verano sobre todo, y Navidad o Semana Santa si la superficie es pequeña. Hay que reservar con mucha antelación porque a todos los centros les coincide.
- Hoteles — temporada baja, o por fases si hay más de una cocina.
- Hospitales y residencias — no cierran nunca, así que se trabaja por zonas y con la cocina funcionando al lado. Es más lento y exige más coordinación, pero se hace.
- Restauración — días de cierre semanal encadenados, o el periodo de vacaciones del local.
Dinos tu calendario antes que los metros. De ahí sale casi todo lo demás.
Preguntas frecuentes sobre pavimentos para cocinas industriales
En cocina profesional se pide un acabado alto, del orden de clase R12, sobre todo en la zona de fritura y en el lavado. Pero conviene decidirlo con la rutina de limpieza delante: un acabado muy agresivo mal mantenido acaba resbalando más que uno intermedio bien fregado.
Sí, pavimentando alrededor. Sale más rápido y más barato, pero deja el suelo antiguo debajo de los equipos y hay que resolver bien el encuentro. Si podéis desmontar, el resultado es bastante mejor.
Es una de las razones por las que en cocina ponemos poliuretano cemento y no resina. El choque térmico brusco es lo que despega la mayoría de los sistemas, y aquí ocurre a diario.
Es el escenario más habitual y sí, cabe. Lo que hay que hacer es reservar fecha con meses de antelación, porque todos los centros quieren las mismas semanas.
Sí, y es una petición frecuente porque es donde antes falla. Hay que comprobar que el resto del suelo esté sano, porque si no se convierte en una reparación cada temporada. → Reparación de pavimento industrial
Normalmente no, y no debería. El comedor no tiene grasa ni choque térmico y sí tiene un requisito estético que la cocina no tiene. Son dos problemas distintos y sale mejor tratarlos como tales.